La educación no universitaria: la base de todo lo demás
Cuando hablamos de educación, a menudo miramos solo a las etapas finales, pero el verdadero cimiento está mucho antes. La educación infantil, primaria, secundaria y la formación profesional condicionan el futuro académico, laboral y personal de miles de niños y jóvenes en Extremadura.
Aulas con ratios adecuadas, atención a la diversidad, orientación educativa suficiente y estabilidad del profesorado son cuestiones estructurales, no debates secundarios. Sin una red pública fuerte y bien dotada, las desigualdades se amplían desde edades muy tempranas.
La Formación Profesional merece además un impulso decidido: más plazas, mejor planificación territorial y una conexión real con el empleo digno, no con la precariedad. La FP puede y debe ser una vía de prestigio, no una opción “de descarte”.
Desde la Asamblea, trabajar por una educación no universitaria fuerte es apostar por la igualdad de oportunidades desde el principio.